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Agua que no has de beber… no la dejes correr

Agua que no has de beber… no la dejes correr

Por: Julián Puig Hernández.

Recientemente un grupo de directivos del Instituto de Recursos Hidráulicos de Cuba se reunió con representantes de medios de prensa nacionales para informar sobre la situación de sequía por la que atraviesa el país.

Desde hace diez años se observa una preocupante tendencia a la disminución de precipitaciones en el archipiélago cubano, que está en estos momentos en su período más húmedo, sin embargo las estadísticas exigen agilizar la aplicación de estrategias para minimizar los daños.

Aún con la cantidad de problemas objetivos que lastran la situación, sobreviven otros de orden subjetivo que ameritan mayor prestancia.

Los herrajes, que antes eran casi nulos en el mercado, han tomado una aparición considerable como parte de la aportación del Ministerio de Industrias, pero este acápite aún no cumple las expectativas que le dieron luz. No es menos cierto que un importante volumen de agua se pierde en el interior de las viviendas por el deterioro natural que sufren estos aditamentos.

Al parecer las producciones deberán multiplicarse a tal suerte que sature el mercado y así los revendedores, mercaderes inescrupulosos, deberán desistir en su estrategia de acapararlo todo para luego expenderlo al doble o triple de su valor original.

Pero no es ocioso tener en cuenta las acciones que deberán sistematizar con mayor fuerza los agentes del orden para mantener lejos de los mercados a quienes no tienen convicción de riesgo en esta circunstancia tan particularmente preocupante para la sociedad. Se plantea, incluso, regular la venta, de manera que la oferta llegue a más personas.

El Estado, en principio, bajó los precios de un número importante de estos herrajes, pero esta laudable decisión no ha tenido todo el impacto que se esperaba debido a estos vendedores subrepticios. Ahora los inspectores deberán tomar mayores cartas en este asunto pues no pocos Vendedores por Cuenta Propia, los conocidos como cuentapropistas, expenden estos componentes industriales que están excluidos de sus competencias mercantiles.

Sin embargo hay otros sitios por donde el agua se escapa y en el cual dicen se está trabajando, aunque no con toda la intensidad que se quisiera: los salideros. Lastimosamente todavía forma parte de nuestro entorno el escape de agua por las calles debido a fisuras en las redes. Este es un particular que con las nuevas tuberías va teniendo cierta respuesta; pero debe insistirse en la calidad de la obra terminada, aún cuando esto retrase la fecha de entrega.

Los grandes consumidores industriales ya disponen de su propia estrategia, de manera que utilicen sólo el agua necesaria, pero ahí debe continuarle el sistemático control sobre esta medida para evitar que la inercia nos haga retroceder ante lo logrado.

De este basto problema, que debe enfrentarse y superarse con inteligencia, no escapa la agricultura, con embalses depauperados y necesidades alimentarias impostergables. Cada gota de agua debe estar donde haga que la tierra para.

Visto así, grosso modo, el fenómeno de la sequía no es una responsabilidad de unos pocos, sino de todos: institucional y moralmente.

Esta situación deberá servirnos de experiencia eterna, aún cuando se restablezca el régimen de lluvias y nuestros depósitos estén bien abastecidos porque el despilfarro es una palabra demasiado lesiva para nuestra eficiencia.

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Elementales apuntes sobre la industria de la guerra

Elementales apuntes sobre la industria de la guerra

Por: Julián Puig Hernández.

Nada resulta más provechoso para la industria armamentista que la proliferación de conflictos. El mundo observa asombrado y con bochorno cómo en diferentes regiones del universo se desatan guerras entre países vecinos, otros son invadidos, mientras no faltan los que sufren dentro de su propio territorio aniquilamientos indiscriminados.

No es un secreto que existe tal cantidad de armamento almacenado que podría hacer desaparecer la existencia humana más de una vez y son presumibles los avances que tal tendencia involutiva debe tener en los archivos ultrasecretos de los países líderes en la destrucción.

Desde que las tecnologías de la información y las comunicaciones rompieron la barrera del sonido en pos de alcanzar el control total de cualquier ciudadano en el universo, se abrió una importante puerta para la manipulación social. El juego en la red de redes, que permite la facilitación de datos para el dominio público, el intercambio cultural entre naciones y otras formas que parecen inocentes, no son más que trampas donde se facilitan los estudios sobre una sociedad, una familia o una persona. Ellos saben cómo habilitarte el odio.

Convertir en derecho humano ese fenómeno y luego imponerlo a escala global, por encima de la educación y la salud, que sin dudas lo son más, constituyen estrategias dentro del entramado diabólico de la manipulación.

Defender el derecho de protegerse de su enemigo habilitando una tienda de armas en la esquina, también es, dicen, un derecho de los ciudadanos y no una tomadura de pelo.

Aquellos filmes del oeste, que enriquecieron a tantos cineastas y traficantes de armas, parecen asuntos vívidos en la contemporaneidad, sólo que con nuevas tecnologías y disímiles escenarios.

La industria de la guerra patrocina, como bien público, filmes de violencia y seriados donde se alienta el racismo y la xenofobia. Los estrategas sacan de sus predios culturales a los públicos vulnerables a la confusión, que no son pocos, y les muestran un mundo al que no tienen acceso y les prometen un futuro inalcanzable. Es la industria del desarraigo, el estrés y la frustración, tres asuntos que sirven como ingredientes infalibles de la violencia.

Encarcelar a los que se oponen a la guerra es asunto que no merece espera para estos señores y hacer ver ante la opinión pública que estos renuentes carecen de razón es un mecanismo relativamente fácil para ellos pues tienen perfectamente estudiadas a sus víctimas.

Sólo algo les preocupa y es asignatura de constante estudio: la cultura de los pueblos, esa que perdura ante las insistentes propuestas tergiversantes, la que sobrevive aún después de las bombas, la que se enriquece con la educación y se fortalece con la salud, los dos pilares insoslayables de los verdaderos derechos humanos.

Por eso, no cabe dudas, la guerra más cruel de estos señores es contra la cultura; es decir, contra la existencia humana.

Una declaración merecidísima

Una declaración merecidísima

Julián Puig Hernández.

Recientemente la Escuela Hermanos Lara, del barrio El Boquerón, recibió la condición de Centro promotor de la cultura y el deporte en la comunidad.

Desde hace tiempo ese centro docente mantiene un lugar preponderante en la vida social de los puertopadrenses y cuando comenzó a gestarse el proyecto, hace siete años, fue allí donde se hicieron las primeras coordinaciones.

La fotografía muestra parte de la presidencia que asistió a la actividad cultural y deportiva, de fondo hay algunos alumnos, padres y maestros, pero en honor a la verdad el espacio resultó pequeño.

Se habilitó también para la ocasión una lindísima exposición de muñequería y otras artes manuales que resultaron de gran interés no sólo para los visitantes sino para todos los que estamos en la obligación de visitar con cierta frecuencia el desempeño de este proyecto.

Les adelanto, además, que ya está fabricándose el ranchón campesino donde se instalará finalmente la sede del proyecto El Boquerón: un espacio azul para la cultura.

Una aclaración justa

Una aclaración justa

Amables lectores, por dificultades tecnológicas primero, debido a dificultades con mi ordenador y ahora se suma la conectividad, no me ha sido posible mantener el ritmo habitual de mis publicaciones. Ofrezco disculpas y me comprometo a que en cuento sean superadas esas dificultades volver a la carga con la misma responsabilidad de siempre.

Julián.

PD: Les pongo una fotografía con mi hija Adianes, mi hijo Yunior y mi nieta Gina, que ya cumplió sus 2 añitos. En breve le sucederá a mi otro nieto, Henry David, quien ha decidido no cumplir cinco y quedarse en cuatro, donde según él le va muy bien.

Tormenta local severa

Tormenta local severa

Julián Puig Hernández.

Una tormenta local severa se registró la noche de este sábado en Puerto Padre, la cual provocó el derribo de árboles y arbustos, sobre todo, en la parte alta de la colina donde se encuentra el pueblo.

De manera súbita, en sólo unos segundos, el panorama se volvió hostil, con truenos ensordecedores que provocó interrupción del servicio eléctrico, pero que fue restituido de inmediato en una parte de la ciudad.

El domingo fue preciso que los vecinos y trabajadores de Servicios Comunales se dieran a la tarea de recoger los naturales escombros de la floresta derribada, mientras los técnicos de las comunicaciones reponían algunas líneas telefónicas interrumpidas y los de la electricidad hicieran otro tanto.

Meteorología había pronosticado lluvias intensas para el fin de semana, sin embargo para los villazulinos no fue de provecho porque sólo el sábado y en condiciones evidentemente hostiles, la madre natura dejó caer algún nivel de precipitaciones.

Las condiciones de sequía siguen golpeando los planes agrícolas en el municipio de Puerto Padre.

El Moncada y los nuevos tiempos

El Moncada y los nuevos tiempos

Por: Julián Puig Hernández.

Tiene la patria en la juventud su principal sabia y ha de cultivarla para que cumpla fielmente el cometido histórico que le compete.

Fueron los que llevaron las riendas de nuestro primer grito de independencia, el luminoso 10 de octubre de 1868 y permanecieron en la manigua durante 2 lustros con el estandarte indeclinable.

Después de la tregua fecunda, volvieron con renovados bríos el 24 de Febrero de 1895 y fue trunca su verdadera pretensión cuando los norteamericanos aplicaron la teoría de la fruta madura.

Exhaustos, pero no derrotados, esperaron por las nuevas generaciones de cubanos que, ya se sabía, tomarían las nuevas riendas de la guerra independentista.

Después vinieron tiempos diferentes, pero no menos irredentos que aquellos ancestrales y altos. El movimiento obrero se organizó en trincheras de ideas, en los mismos muros que los estudiantes y los campesinos; pero necesitaron juntar sus voluntades, reagruparse en el camino que ya se había pactado por los mambises.

Pero fueron jóvenes los que dieron la nueva clarinada el 26 de Julio de 1953, justo cuando el apóstol parecía morir en el centenario de su natalicio.

Fracasado el factor sorpresa para los soldados de la mayor fortaleza militar del oriente cubano, vinieron los fuertes vientos que hicieron tronar la historia y quedó, en los muros, en las calles y el corazón de los cubanos dignos, el nuevo grito de libres o mártires.

Pese a aquel malogrado intento, siguieron los esfuerzos por devolverle la libertad a Cuba, y vino el presidio, el exilio, el desembarco y la lucha en la sierra. Entonces se sumaron todos, en las montañas y en el llano, intelectuales, obreros y campesinos se unieron, como fruto genuino de lo auténtico, en pos de materializar finalmente un proyecto irreversible.

Hoy recordamos todos aquellos momentos que abonaron el largo y fértil camino, imbuidos en nuevos tiempos, de mayor astucia y perspicacia, para fortalecer la obra, atemperarla a los nuevos tiempos y hacerla eterna.

Hoy tañen las campanas de La Demajagua, truenan los corceles embravecidos de Bayre, silban las balas contra los muros del Moncada, tiemblan las lomas de la Sierra Maestra, soplan aires de otros tiempos no menos convulsos pero hay inteligencia bien cultivada dispuesta siempre a no dejar caer la bandera y andar por los nuevos caminos.

Llamamiento al Octavo Congreso de la UNEAC

Llamamiento al Octavo Congreso de la UNEAC

Por: Julián Puig Hernández.

En la mañana de hoy tuvo lugar, en el parque José Martí, de Puerto Padre, la lectura del llamamiento al Octavo Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

En la importante cita estuvieron miembros de esa organización, vanguardia de la creación artística en el territorio, así como dirigentes de la cultura y pueblo en general.

Gustavo Alonso Curbelo, presidente de la sede de esa organización en la Villa Azul dio lectura al texto, donde queda explícito el papel histórico de la membrecía en la construcción de una nueva sociedad.

Luego de la lectura Gerardo Corredera García interpretó algunas canciones de su repertorio y leyeron poemas Ernesto Carralero, Yolanda González y David Lobera, entre otros escritores.

Camino a El raíl

Camino a El raíl

Por: Julián Puig Hernández.

En la playa La boca, camino a El Raíl, vemos con preocupación la intención de sepultar la laguna de oxidación que hay al fondo de un grupo de casas construidas sobre la duna.

Una importante cantidad de material rocoso ha sido ubicado de una manera sospechosa en los bordes del espacio de aguas sucias, al parecer para depositarla ahí y sellar esa laguna.

Nos parece que sería más prudente, en lugar de taparla, limpiarla, sacarle las suciedades que por años han vertido allí, y luego hacerle un malecón circular con una salida que permita el flujo y reflujo de agua salada.

Esa laguna existe de manera natural, no fue el ingenio humano quien la hizo y no es desdeñable creer que exista algún canal subterráneo que la comunique con el cañón. Tampoco se sabe qué función paliativa desde el punto de vista ecológico tiene esta laguna para el medio ambiente.

Es decir, a largo plazo, nadie podrá predecir qué sucedería si la sepultan y entonces qué será necesario y urgente hacer para subsanar algo que puede evitarse desde ahora, cuando estamos a tiempo de retrotraernos.

Los vecinos, que sobre la duna tienen sus casas, serán obligados a retirarse de ahí al bloqueárseles los canales de los residuales; pero esas casas son, por el momento, un muro de contención, que evitar las intenciones expansionistas del mar.

Cuando a la postre desaparezca ese muro, el mar irá en busca de un espacio que incluye, por supuesto, la laguna que hoy pretenden sepultar.

A las plagas y las enfermedades de la agricultura, el corazón

A las plagas y las enfermedades de la agricultura, el corazón

Por: Julián Puig Hernández.

La persistencia es materia prima del triunfo. Los que abdican ante las dificultades, poco tienen que contar en su corto, pero necesario desandar por la vida.

En el maravilloso mundo de la agricultura, sobre todo en los momentos actuales, muchos productores han visto limitadas sus acciones por la impertinencia de plagas y enfermedades que dañan los cultivos.

Sin embargo, como bien dice la sentencia, nunca es tarde si la dicha llega; pero llega con el empeño, con esa fuerza interior que tienen las personas de bien para enfrentarse y crecerse ante las dificultades.

Por estos días, de manera espontanea, muchas personas realizan talleres informales para intercambiar experiencias que dan resultados muy positivos en la lucha contra las plagas y las enfermedades en la agricultura. Estas acciones no son con pesticidas industriales, sino con métodos agroecológicos que apuntalan de manera sustantiva la salud de los seres humanos.

En este empeño, juegan un papel importante los medios nacionales de comunicación, que han puesto a disposición de los agricultores fórmulas muy eficaces en este sentido, pero la misma praxis diaria le suma nuevas habilidades que potencian y hasta mejoran las fórmulas venidas de distintas latitudes del universo, por una razón muy simple: el hombre modifica su entorno y lo ajusta a sus necesidades más perentorias.

Aún cuando institucionalmente se crean las condiciones en el municipio de Puerto Padre para, mediante las organizaciones campesinas y la oficina de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, posibilitar una vía expedita para ese fin, agricultores de Puerto Padre, han sabido contactar con homólogos de Las Tunas, Jesús Menéndez y Velasco quienes a su vez conocen a otros ubicados en diferentes puntos de la geografía nacional. A este fenómeno lo apuntalan, en su afán de conocimiento, las experiencias ganadas en eventos internacionales que se celebran en Cuba, y que por suerte la región ha dispuesto de representantes.

La agricultura urbana, un proyecto nacido de los Comités de Defensa de la Revolución, al amparo del Ministerio de la Agricultura, fue una pieza muy eficaz en este entramado de conocimientos y de ahí surge la fuente nutricia que satisfizo las necesidades cognitivas en su momento, pero hoy el panorama es mucho más rico y abarcador, lo cual sin dudas es laudatorio.

Hemos visitado diferentes huertos familiares que son a la postre la génesis de la realidad que entusiasma en este momento y es, indefectiblemente, la evidencia de que el ser humano, bajo cualquier presión, nunca se deja vencer.

Fiesta del mar 2013

Fiesta del mar 2013

Por: Julián Puig Hernández.

El barrio de El Boquerón celebró hoy su Fiesta del mar, programa que cada año se hace para congratular a los obreros portuarios que cada 14 de junio festejan su día.

La versión de este 2013 rindió homenaje a Pedro Villega, destacado trabajador que por muchos años laboró en el Cayo Juan Claro, donde enriqueció una encomiable hoja de servicios.

En el marco de esta Fiesta del mar, al amparo del proyecto El Boquerón: un espacio azul para la cultura, se conoció, por mediación del representante de la biblioteca comunitaria, Emilio Varona, que fue concluida la primera versión de la historia del barrio, obra que será enriquecida paulatinamente cuando se someta al criterio popular.

La Fiesta del mar, en El Boquerón, comenzó en la mañana y concluye por la noche, cuando los vecinos deciden hacerlo, como siempre sucede año por año.

En pos de una cultura agroecológica sustentable

En pos de una cultura agroecológica sustentable

Por: Julián Puig Hernández.

La necesidad de enfrentar las plagas y las enfermedades en las plantas, con soluciones agroecológicas, toma fuerza en el norte de la provincia cubana de Las Tunas, donde pequeños productores observan los beneficios que esta alternativa ofrece.

Los inusitados precios de los plaguicidas y el incremento sostenido de una cultura medioambientalista, muy provechosa para la perdurabilidad de la existencia humana, constituye una dualidad de fuerzas que dan al traste con este laudable fenómeno.

Productores agrícolas de Puerto Padre, Vázquez, Las Tunas, Chaparra y Velasco sostienen intercambios informales que sirven para socializar experiencias prácticas que cierra en círculo a las plagas y las enfermedades en la agricultura del norte tunero.

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Servicio de internet y correo electrónico

Servicio de internet y correo electrónico

Por: Julián Puig Hernández.

De excelencia puede catalogarse el servicio de internet y correo electrónico que desde el pasado 4 de junio brindan las salas de navegación del municipio de Puerto Padre, informaron directivos de la Empresa de Comunicaciones del territorio.

Trascendió que a las 8 y 30 am de la mañana ya hay clientes a la espera para acceder en los puntos habilitados en la Villa Azul, Delicias y Vázquez.

Se conoció, incluso, que internautas establecidos han tenido acceso a páginas que no pudieron abrir en sus países de origen, porque la velocidad de navegación es muy eficiente.

La fuente de la Empresa dijo que, por ejemplo, la sala ubicada en el poblado de Vázquez, perteneciente al municipio de Puerto Padre, registra más público que la ubicada en el municipio de Jesús Menéndez, lo que evidencia la aceptación y grado de confiabilidad.

Por otro lado, preguntados sobre la posibilidad de que crezca el número de interesados, informaron que existe una alternativa en estudio que contempla la habilitación de máquinas en los clubes de computación del territorio, los cuales son otros cinco espacios.

La Unidad Económica de Base VASCAL en Puerto Padre

La Unidad Económica de Base VASCAL en Puerto Padre

Por: Julián Puig Hernández.

Ramón Rodríguez Pérez, director de la Unidad Económica de Base, VASCAL, del municipio de Puerto Padre, aseguró que pese a que cuatro de los talleres de esa entidad no están funcionando en la actualidad, los resultados en los principales indicadores económicos son favorables.

Agregó el directivo que los salarios han registrado importantes alzas, al ponerse en práctica estimulaciones que se corresponden con los esfuerzos de los trabajadores.

Añadió la fuente que actualmente se hacen gestiones para garantizar un estable y sistemático suministro de materia prima a carpinterías y fábrica de colchones, dos de las posibilidades de ingresos con que cuenta VASCAL.

Es pretensión de la entidad, dijo por otro lado, mejorar las condiciones laborales, proveyendo de mejor iluminación y ventilación de locales que frisan el siglo de construidos, a tono con los esfuerzos del gobierno del municipio, que manifestó recientemente la urgencia de que las entidades destinen fondos para mantener en buen estado, edificaciones que forman parte del patrimonio del territorio.

Otro héroe les alborota el rebaño

Otro héroe les alborota el rebaño

Juan del Sur

En la misma línea de Bradley Manning, ahora ha surgido a la luz este caso que se lee en "La Nación"*.

El diario inglés "The Guardian" reveló quién filtró la información sobre la red de espionaje  que se cierne sobre ciudadanos estadounidenses, tanto en sus comunicaciones telefónicas, como en lo que comparten en internet.

Como Bradley Manning, es otro exsoldado, Edward Snowden, quien denuncia a la US Army y al gobierno, asqueado por lo que presenció. Así, en Irak, adonde estuvo destacado, pudo comprobar que "la mayoría de la gente que nos entrenaba estaban emocionados por la idea de matar árabes, y no de ayudar a nadie".

Respecto del espionaje, señaló: “No puedo permitir, a conciencia, que el gobierno de Estados Unidos destroce la privacidad, la libertad de Internet y las libertades básicas de la gente alrededor del mundo con esta maquinaria de espionaje masivo que están creando en secreto".

 “Mi único objetivo es informar a la gente sobre lo que se está haciendo en su nombre y lo que se hace en su contra", dijo Snowden, y aclaró: "No tengo ninguna intención de ocultarme porque sé que no hice nada malo". "Lo único a lo que le temo es a los daños que pueden causar en mi familia, a quienes no podré ayudar más. Eso me tiene sin dormir", lamentó.

El lamento del mar

El lamento del mar

Por: Julián Puig Hernández.

La bahía de Puerto Padre parece estar en calma, su color azul se trastoca a un verdoso que es producto de una fusión, es la resultante de la suma de aguas albañales y residuos industriales.

Allá, bien abajo, bulle un calor poco común, por la mezcla química y arde, como una úlcera descarnada o una gastritis reacia a soportar los ácidos que se depositan allí por pura inercia.

Se vuelve difícil la visibilidad en la bahía, por la suma de impurezas depositadas por más de un siglo, y los peces tampoco pueden ver, porque no hay transparencia en las aguas o porque los depredadores fustigan y remueven insistentemente, con el arrastre de redes y chinchorros, las cuevas donde viven. Es difícil sobrevivir a tanta irracionalidad.

La bahía aspira a que llueva, para que se le refresque el rostro, porque los ríos no le tributan el agua necesaria y el calor es inmenso, penetrante y denso. Tampoco llueve, los añejos bosques, que tenían por herencia el conjuro para atraer los truenos, los chubascos y las tempestades, fueron cercenados.

La bahía espera porque el hombre tome plena conciencia de ella, y le devuelva la vitalidad que tuvo, del cobijo que le da a cientos de especies marinas que alimentan sanamente al propio hombre.

La bahía tiene, a pesar de todos los insultos, una esperanza lozana.

Fallece el destacado locutor Rafael Peña Santana

Fallece el destacado locutor Rafael Peña Santana

A las 6 de la tarde de ayer lunes murió, en la ciudad de Holguín, el destacado locutor Rafael Peña Santana, como consecuencia de un cáncer de próstata.

Desde los años iniciales de la década de 1960 hasta el 7 de marzo de 1974 fue trabajador de radio Libertad. Aquí se hizo muy popular con “llegó la hora de encontrarnos”, programa de versos y canciones románticas; también por el tono grave y color de su voz, y gracia para decir.

Días después, ya era bienvenido en el colectivo de Radio Angulo, emisora provincial de Holguín, donde mantuvo, al igual que en Puerto Padre, el interés de servir mejor a los públicos.

Pero mucho antes de 1960, el joven Peña Santana le imprimía emotividad a los anuncios, por altoparlante, sobre las funciones cinematográficas en el cine de sus tíos Ramón y José.

Así fue su comienzo en la locución,  oficio que a tantos atrae pero que muy pocos trascienden a lo de integral como él, porque supo hacer cualquier tipo de programa radial: desde un informativo hasta un dramatizado. Y se hizo maestro de la profesión, en Puerto Padre y Holguín. Fallece el destacado locutor Rafael Peña Santana

Por años integró el Jurado de Evaluación Artística para las provincias orientales, en reconocimiento a su aval profesional de más de 50 años en el trabajo de la radio.

Rafael Peña Santana falleció ayer a los 76 años de edad, en la ciudad de Holguín. Había nacido, en Chaparra, el 17 de septiembre de 1936.

Una mirada al modelo cubano de bienestar

Una mirada al modelo cubano de bienestar

Por Patricia Arés

En muchas oportunidades, he preguntado a mis estudiantes cuáles serían las principales razones para decir que en Cuba es bueno vivir

La mayoría de las veces sus respuestas están relacionadas con el acceso a la salud, la educación y la seguridad social y efectivamente, estos son los pilares de nuestro modelo socialista, pero para las personas jóvenes constituyen realidades tan asumidas desde la cotidianidad que se tornan demasiado habituales o quedan congeladas en un discurso que, a fuerza de repetición, se hace irrelevante.


Yo me atrevería a decir que existe un modelo cubano de bienestar que se ha incorporado con tanta familiaridad acrítica que ha quedado invisible a nuestros ojos o paradójicamente instalado en la voz de muchos de los que ya no están, luego de haberlo perdido, o de visitantes que viven otras realidades en sus países de origen. De la vida cotidiana en Cuba, por lo general se habla de las dificultades, sobre todo de índole económica, pero pocas veces se escucha hablar de nuestras bondades y fortalezas.

Algunas experiencias profesionales vividas me han hecho pensar mucho en nuestro socialismo, visto como cultura y civilización alternativa. Cuando los psicólogos y otros especialistas participamos en el proceso de lograr el retorno del niño Elián González, emergió con mucha fuerza este tema. Más recientemente en consulta, conversando con algunos ancianos repatriados, con niños que por decisión de sus padres deben irse a residir a otros países o con jóvenes que han retornado de España luego de vivir la experiencia de ser echados a la calle por no tener trabajo ni dinero para pagar la renta, me vuelve a resurgir, a partir de sus vivencias, la idea del modelo cubano de bienestar.

Recuerdo cuando Elián estaba en Estados Unidos que el abuelo Juanito le decía telefónicamente que le estaba haciendo una chivichana para su regreso y al otro día aparecía en la pantalla televisiva que le habían regalado un carro eléctrico de juguete que parecía de verdad, si los abuelos o el padre le decían que su perrito lo extrañaba, al otro día aparecía Elián con un cachorro de labrador que le habían regalado, si le decían que le habían comprado un librito de Elpidio Valdés, aparecía Elián vestido de Batman. Sin embargo, el cariño de su familia, el amor de cuantos lo esperaron, la solidaridad de sus amiguitos del aula, de sus maestras, pudieron más que todas las cosas materiales del mundo.

Conversando hace muy poco con un adulto mayor que tomó la decisión de no regresar a EE.UU. luego de haber vivido 19 años en ese país, me decía: Es real doctora, allí se vive muy cómodo, pero eso no lo es todo en la vida, allá “no eres nadie”, no existes para nadie. Me contaba que se pasaba largas horas solo en la casa, esperando que los hijos y nietos regresaran de trabajar y de la escuela, que se quedaba encerrado porque no podía salir ya que, según ellos, estaba viejo y no lo dejaban manejar, y que por el día el barrio en que él vivía parecía una maqueta, no se veía persona alguna, ni nadie tenía tiempo de dedicarte un rato para conversar. En una visita que hizo a la otra hija que vive en Cuba, decidió no regresar. Me cuenta que está haciendo ejercicios en el parque, que juega dominó por las tardes, que les repasa al otro nieto y a dos amiguitos más, que ha recuperado unos cuantos amigos de la “vieja guardia” y que con el dinerito que le mandan de allá y la ayuda de su familia aquí, tiene de sobra para cubrir sus gastos. Usando sus palabras textuales me decía: “Algunos conocidos me decían que iba a venir al infierno, pero en realidad, doctora, me siento en el paraíso. Evidentemente, el modo de vida que ahora lleva no será el paraíso, pero le genera mayor bienestar”.

Un día me llevaron a un niño hijo de dos diplomáticos, que vino de vacaciones y no quería regresar con los padres a la misión donde ellos estaban trabajando, estaba “alzado”, en plena “huelga”, decía que lo dejaran con la abuela, que él no quería irse de nuevo, que no le gustaba estar allá. Cuando pregunté a los padres qué sucedía con el niño, me contaban que allá tenía que vivir encerrado por razones de seguridad, no tenía apenas amiguitos con quien compartir después de la escuela, y no estaban los primos, a los cuales adoraba. Desde que llega aquí es como si le dieran la carta de libertad —me decían los padres—-, se va para el parque de la esquina con los amigos del barrio, sale a pasear con los primos, juega pelota y fútbol en plena calle, se pasa el día rodeado de los abuelos, de los tíos y de los vecinos. En la entrevista con el niño me contaba que los primos le decían que él era bobo porque quería quedarse en Cuba teniendo la oportunidad de estar en otro país y el niño me decía: “Yo extraño mucho cuando estoy aquí la pizza de peperones, pero te cambio un millón de pizzas por quedarme viviendo ahora mismo en Cuba”.

Un joven que vino de retorno de España, me contaba que se había quedado sin trabajo y por supuesto no tenía dinero para pagar la renta, que la dueña le dio tres meses de plazo y al no tenerlo lo echó a la calle, pero lo más triste del caso es que nadie, ni sus amigos, le tendieron una mano pues le decían que dada la crisis cada cual “debería arreglárselas como pudiera” y tuvo que regresar porque la opción que tenía era o dormir en el metro o virar para la casa de sus padres aquí en Cuba. Al final, me decía, quienes están prestos a acogerte son los tuyos.

Me he quedado pensando en estos testimonios que muy bien podrían servir para tantos jóvenes que no encuentran bienestar alguno de vivir en Cuba y que solo imaginan una vida “de progreso” en el exterior o sobrevaloran la vida afuera como una vida de éxito y oportunidades, pero yo me pregunto: ¿qué tenemos aquí que falta en otros lugares? ¿Qué descubrieron el niño, el adulto mayor y el joven que vino de España, a partir de sus experiencias allá, que nosotros no vemos aquí? ¿Realmente el modelo de vida que proponen las sociedades capitalistas contemporáneas constituye actualmente un modelo de bienestar, a pesar de estar vendido por los medios de comunicación como el “sueño del progreso prometido”? ¿Hablamos hoy de buena vida o del buen vivir, de vida llena o vida plena? ¿Necesariamente el desarrollo económico y tecnológico es lo único que garantiza el bienestar personal y social?

Voy a hacer un esfuerzo de síntesis a partir de estas experiencias profesionales en lo que considero radican algunas de las bases de nuestro modelo cubano de bienestar.

EN PRIMER LUGAR EL NO SENTIMIENTO DE EXCLUSIÓN, EL NO VIVIR “ANOMIA SOCIAL”

Este es un tema de profundas connotaciones espirituales y éticas. Cuando uno llega a un barrio en Cuba y pregunta por una persona, por lo general te dicen: “Vive en aquella casa”. Los cubanos todos tenemos un nombre y una biografía porque todos tenemos espacios de pertenencia (familia, escuela, comunidad, centro de trabajo) y de participación social, todos en nuestra vida hemos asumido responsabilidades, asistimos en el barrio a las reuniones, a nuestro consultorio del médico, votamos en la misma urna, compramos los productos normados en el mercado o tenemos el mismo mensajero. Seguro que en algún momento hemos dicho: “Las mismas caras todos los días”, pero justo ahí radica un escenario vital de grandes dimensiones humanistas y solidarias.

La anomia social o en palabras del abuelo que entrevisté el “Tú no existes”, resulta una experiencia contraria a la que vivimos en Cuba, es la experiencia de vivir sin tener un lugar, sin ser reconocido o advertido, y no se trata de un lugar físico, sino de un lugar simbólico, un lugar de pertenencia y participación, un lugar que da sentido a la vida. Vivir en el “no lugar” es sentirse aislado, en soledad existencial, es sentirse extraño y ese es uno de los problemas del mundo actual. Incluso los lugares donde hoy coexisten muchas personas, más que lugares de encuentro son especialmente “no lugares”. Resulta increíble que en un metro puedan ir diariamente cientos de personas que no intercambian palabra alguna y que muestran mayor contacto con los medios tecnológicos en una especie de autismo técnico, que de persona a persona. Otro “no lugar” son los aeropuertos y los moles (catedrales del consumo): mucha gente a tu alrededor y absolutamente ningún contacto. Si te caes nadie te recoge, porque además, existen tantas leyes de “derechos ciudadanos” que supuestamente protegen a las personas desde una visión individualista, que nadie te toca no vaya a ser que te acusen de acoso sexual. Están legislados el “no contacto” y la indiferencia.

Hoy día la realidad social en otros países hace que cada vez estemos más excluidos que incluidos. Amén de la existencia de desigualdades sociales como consecuencia de las realidades económicas actuales en Cuba, nuestras políticas promueven la inclusión social conducente a borrar la distancia de género, color de la piel, capacidades físicas, orientación sexual. Cuba, como sistema social, a pesar de todas las dificultades y contradicciones, intenta construir un mundo donde todos quepamos, y donde la reciprocidad humana espontánea se da a partir de estas condiciones. En “la otra geografía”, en el mapa de la globalización neoliberal, dividida en clases, los nexos interpersonales están dañados por disímiles diferencias y los unos quedan alejados de los otros por fronteras invisibles, que laceran la integridad y la participación.

LOS DIVERSOS ESPACIOS DE SOCIALIZACIÓN

Los espacios de socialización son muy importantes en la vida, el entramado social es el recurso, el sostén para todo sujeto, pues está claro que ciertamente es en él que una persona puede desarrollarse en su potencial con plenitud. Las familias viven actualmente en aislamiento en muchas partes del mundo y mientras mayor es el nivel de vida, mayor es el modo de vida enclaustrado. Nadie conoce al vecino de al lado, nadie sabe quién es, dentro de las casas los miembros no tienen muchos espacios cara a cara, porque la invasión de la tecnología es tal que un padre puede estar chateando con un colega en Japón y no tiene la menor idea de lo que le sucede al hijo en el cuarto contiguo. En estudios que se han realizado en diferentes partes del mundo, el tiempo de conversación mirándose a los ojos, que un padre (especialmente el papá) dedica a sus hijos, no pasa de 15 minutos diarios.

Uno de los grandes impactos del modelo capitalista hegemónico actual es el poco tiempo para la familia u otros espacios comunitarios, los días entre semana la familia como grupo “no existe”, los horarios extensivos e intensivos de trabajo, el pluriempleo de los padres para poder solventar las cada vez mayores exigencias del consumo, hacen que aquellos viejos rituales y tradiciones familiares se hayan desterrado de la vida cotidiana. Los psicólogos y sociólogos de muchos países plantean que el mayor impacto de esta realidad son la soledad infantil y la ausencia de vínculos en el anciano. Muchos niños de la clase media o media alta llegan de la escuela sin que asome en el hogar un rostro adulto hasta horas avanzadas o permanecen con una nana que brinda comida, pero no puede suplir el afecto y la atención de los padres.

Los medios tecnológicos aparecen como el antídoto a la soledad, pero sin ninguna restricción de los adultos, lo que puede producir adicción a los videojuegos, incrementar la violencia e incentivar la erotización temprana. Es poco frecuente que los niños o adolescentes dispongan en el mundo de hoy de las plazas públicas, las calles y los parques al aire libre como lugares de encuentro porque no hay seguridad ciudadana para ello. Los universos espacio-temporales de la red urbana destinados a la juventud, son vistos por los adultos como lugares de amenaza y peligro más que de esparcimiento y construcción de lazos sociales. En Cuba los parques y las plazas siguen siendo lugares de socialización de diferentes generaciones.

La familia cubana está tejida en redes sociales de intercambio, con los vecinos, con las organizaciones, con la escuela, con los parientes, incluidos los emigrados. Lo característico del modo de vida de los cubanos son los espacios de socialización, el tejido social que no excluye y deja sin nombre a nadie. Yo diría que la célula básica de la sociedad en Cuba, además de la familia como hogar, la constituye la red de intercambio social familiar y vecinal, ese tejido social en redes, representa una de las fortalezas invisibles más grandes que tiene el modelo cubano de bienestar, es ahí donde radica el mayor logro de nuestro proceso social, la solidaridad social, la contención social, el intercambio social permanente. Ese capital es solo perceptible para el que lo pierde y comienza a vivir otra vida fuera del país.

A pesar de que tenemos dificultades económicas y problemas no resueltos, la familia en Cuba existe. La familia cubana comienza a vivir intensamente después que los niños salen de la escuela y los niños, jóvenes y adolescentes hacen vida familiar-comunitaria a partir de su salida de los centros escolares. La vida familiar en Cuba no se produce a puerta cerrada. La puerta de un hogar cubano puede ser tocada muchas veces por los agentes de fumigación, por los vecinos, por la enfermera, por los dirigentes de base, por los “puerta-propistas”. Hay que salir diariamente al mercado, ir a casa de los vecinos para recoger mandados, botar la basura, ir a la farmacia, buscar a los niños en la escuela. La vida familiar en Cuba es multigeneracional, donde todas las edades se mantienen interactuando, la mayoría de los adultos mayores no viven en asilos, su verdadero espacio por lo general es la comunidad.

LA SOLIDARIDAD SOCIAL A CONTRACORRIENTE DEL INDIVIDUALISMO

En el escenario internacional actual el bien individual es más importante que el bien social, el modelo de desarrollo económico pone a las personas ante el deseo de vivir “mejor” (a veces a costa de los demás) por encima del vivir todos bien. Hoy día la gente dice “yo no le hago mal a nadie, que nadie se meta en mi vida, a mí me gusta, a mí me va bien, es mi cuerpo, es mi vida, es mi espacio”, eligen la actuación que maximice los beneficios y las ganancias. El “nosotros” se sustituye por el “yo”. La conducta egoísta en este mundo hegemónico actual es denominada y bien ponderada como “racionalidad instrumental” cuando en realidad esa racionalidad lo que esconde es una gran insensibilidad social.

En nuestro país existe la solidaridad social, aunque hoy vivimos una suerte de paralelismo entre nuestros comportamientos solidarios y la insensibilidad de algunas personas. La socialización del transporte o “botella”, por ejemplo, el hacer de tus vecinos, tu familia, la socialización vecinal de teléfonos particulares, el pasarse los uniformes escolares, algunas medicinas, el brindar tu casa particular como aula después de un ciclón que afectó la escuela, son ejemplos de nuestro intercambio solidario. Me contaba una joven que estudiaba en la escuela Lenin que en el grupo de sus amiguitas, además de ser una práctica generalizada de los grupos, se juntaba cada semana lo que traían de la casa para repartírselos equitativamente y así todas comían lo mismo, independientemente de que algunas podían traer más cosas y otras no traían casi nada. Para ellas lo más importante eran la amistad y la hermandad.

LA CREATIVIDAD E INTELIGENCIA COLECTIVAS

En Cuba, además de que puedes conversar y tener múltiples intercambios sociales, puedes darte el lujo de una buena charla con muchas personas. Todos sabemos de algo, todos podemos dar una opinión o podemos tener buenas ideas, tenemos cultura política, cultura deportiva o algunos saben mucho de arte. Tenemos capital cultural acumulado y eso es parte de nuestro patrimonio social y del bienestar invisible. No somos para nada ignorantes, resultado de los niveles educacionales alcanzados. Los cubanos y las cubanas impresionamos por nuestra capacidad para conversar, para emitir ideas y criterios. Uno de los grandes problemas que tengo como psicóloga clínica, cuando atiendo a las personas, es que se me va el tiempo, porque estamos acostumbrados a conversar, algunos me traen una lista de cosas escritas para que no se les escape lo que desean decir. Estamos acostumbrados a regalarnos tiempo y eso es un lujo en los momentos actuales, cuando nadie tiene tiempo que ofrecer, donde en todas partes del mundo se vive el síndrome de la prisa.

En mis visitas a impartir docencia a países latinoamericanos, en los trabajos de estudios de familia que deben presentar en clases, los estudiantes presentan una realidad familiar-social que me deja perpleja, por la carga de problemas sociales acumulados, no solo en familias pobres, sino de cualquier clase social. Me doy cuenta, por lo que escucho, de que nosotros estamos a siglos de distancia, porque el tema no es económico, sino de ignorancia, de pobreza mental acumulada, de estigmas sociales, prejuicios de clase, de género, de raza, violencia contra la mujer, soluciones mágicas a los problemas sin fundamento científico, abuso sexual infantil, poligamia, taras genéticas por una sexualidad irresponsable o sexo entre parientes, todo ello son problemas cotidianos. Son los problemas asociados al desamparo social, a la ausencia de programas sociales de prevención. Para nosotros es excepción lo que para ellos es cotidiano.

Como profesora siento que nuestra población es culta y desarrollada, y lo vivimos sin apenas darnos cuenta y aunque lo cotidiano aparenta ser intrascendente, es el gran telón de fondo de la historia. Algunos jóvenes emigrados suelen darse cuenta de esta realidad social tan diferente con la que tienen que aprender a lidiar.

¿CÓMO POTENCIAR NUESTRO MODELO CUBANO DE BIENESTAR?

El nuevo modelo económico tiene, entre sus objetivos, incrementar la productividad. Con el nuevo modelo económico el gran desafío es fortalecer nuestra propuesta cubana de bienestar que representa una alternativa al anti-modelo dominante, una concepción que también comparten y reiteran prácticamente todos los pueblos indígenas del continente y del mundo y proviene de una larga tradición dentro de diversas manifestaciones religiosas. Todas estas visiones, incluida la cubana, es que el objetivo global del desarrollo, que no es tener cada vez más, sino ser más, no es atesorar más riqueza, sino más humanidad. Se expresa en su insistencia en vivir bien en vez de mejor, lo que implica solidaridad entre todos, prácticas de reciprocidad y el deseo de lograr o restaurar los equilibrios con el medio ambiente y a la vez mejorar las condiciones de vida de la población. Sin embargo, la mejora en las condiciones de vida no va a revertir sola los problemas de índole social que hemos acumulado. La dimensión económica no puede aislarse de las dimensiones sociales, culturales, históricas y políticas que otorgan al desarrollo un carácter integral e interdisciplinario, para recuperar como objeto fundamental el sentido del bienestar y del buen convivir.

No hay que ser un científico social para percatarnos de que, al margen de las condiciones de vida, en nuestro país existen muchas personas y familias que más que pobreza material ya tienen instalada la pobreza espiritual. Algunas familias tienen pobreza mental, expresada en sus estrategias de vida alejadas de los más elementales comportamientos decentes, en sus patrones de consumo distantes de la realidad de nuestro país, cercanos a la tenencia material superflua, en sus aspiraciones alejadas del bienestar común. Ahí radica la cultura de la banalidad y de la frivolidad propia del modelo hegemónico actual.

La acumulación de problemas materiales producto de la cruenta crisis económica de la década de los 90, ha deteriorado sustancialmente los valores a nivel social. Los valores no son solo principios, sino que deben ir acompañados de comportamientos, para que no pierdan su eficacia. Si desde las prácticas contradecimos los principios, pues estamos ante una crisis de valores.

Cuba no está ajena a las influencias hegemónicas del actual mundo unipolar y supuestamente global, hay que continuar tratando de construir un modelo de bienestar alternativo “a la intemperie”, bajo todas las influencias que genera la colonización de la subjetividad, incluyéndonos, a pesar del efecto modulador de nuestras políticas sociales. En el mercado no valen los ideales, sino la capacidad de consumo, los no consumidores se vuelven seres humanos “no reconocidos”, excluidos de todo tipo de reconocimiento social.

Existe hoy en el mundo una sobresaturación de información, algunas muy buenas, pero otras plagadas de mediocridad y superficialidad. Los medios de comunicación del actual modelo hegemónico fomentan la banalidad con tal de vender más. Somos atiborrados con entretenimientos, novelas, series y películas de violencia que tienen un poder de encantamiento increíble porque atrapan, pero se corre el riesgo de ser arrastrado al ocio y a la adicción (drogas, alcohol, sexo promiscuo, dinero fácil, juegos de azar, videojuegos).

Cuando Gandhi, Premio Nobel de la Paz, señaló los siete pecados capitales de la sociedad contemporánea se refirió precisamente al contexto global en el que nos encontramos inmersos: Riqueza sin trabajo, Placer sin conciencia, Conocimiento sin utilidad, Comercio sin moralidad, Ciencia sin humildad, Adoración sin sacrificio y Política sin principios.

Por lo general, la publicidad y el mercado asocian el bienestar al placer, al tener, al éxito, al estatus.

Es cierto que si no tenemos mucha cultura, la tendencia a pensar que en el tener está el bienestar y dejarnos atrapar por todas las propuestas de consumo crece como “hierba mala”, es someternos a la ignorancia. La ética del ser requiere de una formación moral, una preparación, una educación familiar, en general una educación de mayor envergadura, y a eso es lo que tenemos que apostar como sociedad.

FOMENTAR LA SOLIDARIDAD SOCIAL

Con el fortalecimiento del trabajo por cuenta propia, la comunidad constituye el espacio vital de muchas familias. Familia-comunidad-organizaciones-trabajo se fortalecen en sus vínculos. Sin embargo, los nuevos escenarios constituyen una magnífica oportunidad para fortalecer la vida comunitaria, además de potenciar el trabajo en beneficio del bienestar común. Cuba aporta la diferencia en el sentido de solidaridad y responsabilidad social que hemos incorporado.

Se hace necesario potenciar una cultura solidaria y una responsabilidad social que sirva de antídoto a la penetración de la cultura del mercado. Es importante que la gente mantenga su eticidad solidaria, que no se fragmente el proyecto colectivo. Aunque el nombre, y no la idea del trabajo por cuenta propia sugiera una cierta desconexión social, que no representa nuestra ética solidaria.

FORTALECER EL ESPACIO COMUNITARIO

La familia y la comunidad han ganado en importancia en Cuba como escenarios de la vida en los tiempos actuales. Cuando algún visitante observa nuestro modo de vida comunitario, en ocasiones refieren que antes en su país se vivía así, pero hace más de diez años que ya se vive a “puertas cerradas” y a “casas vacías durante gran parte del día” Esto se debe, en su mayor parte, al surgimiento de nuevas tecnologías, a horarios laborales cada vez más extensos, a la frecuencia con la que cambiamos de trabajo y casa, y a ciudades cada vez más grandes y pobladas. El crecimiento exacerbado del individualismo está haciendo cada vez más difícil encontrar una sensación de comunidad. La comunidad ha sido reducida al núcleo familiar mínimo, y en estas circunstancias es muy fácil caer en el aislamiento, que conlleva a la soledad y la depresión, creando un gran colapso social, con resultados tan drásticos como incrementos en violencia, abuso de drogas y enfermedades mentales.

Cuando las personas de todas las edades, grupos sociales y culturas sienten que pertenecen a una comunidad tienden a ser más felices y saludables, y crean una red social más fuerte, estable y solidaria. Una comunidad fuerte aporta muchos beneficios, tanto al individuo como al grupo en sí, ayudando a crear una mejor sociedad en general. Nuestro gran desafío es que nuestras puertas no se cierren, que no perdamos la sensibilidad por los otros, por nuestro barrio y entorno, que sigamos preocupándonos por el bien común.

Las diferentes formas de inserción a la economía no han deteriorado sensiblemente el tejido social existente, no somos una sociedad estratificada en clases sociales, sino tejida en redes familiares, vecinales y sociales, mantenemos una ética solidaria.

Una aspiración importante es que en la comunidad se encuentren soluciones novedosas a muchos de los problemas sociales que tenemos basado fundamentalmente en esa visión de la comunidad como espacio potenciado en la solución de los problemas. Para ello se necesitará una mayor dinamización de la comunidad en su capacidad para influir en las problemáticas locales.

Es importante mantener la implicación de los ciudadanos en la vida social, preservar el cuidado de nuestros espacios, el respeto a los ancianos, los niños, las mujeres, las personas con alguna discapacidad y sobre todo, mantener la responsabilidad social en la educación de las jóvenes generaciones.

Tomando en consideración todos estos elementos, considero que tenemos una gran responsabilidad social de no perder nuestro modelo cubano de bienestar, que nuestro país cuenta con condiciones sin precedentes para marcar la diferencia, que es preciso continuar resistiendo a la colonización de la cultura y la subjetividad, que el gran desafío es seguir proponiendo otros modelos de ser humano y de colectividad que realmente indiquen caminos de verdadera humanización.

La sede culinaria y el Día de las madres

La sede culinaria y el Día de las madres

Julián Puig Hernández.

Para este próximo domingo, Día de las madres, tenemos la sorpresa de que la sede de la Asociación Culinaria abrirá sus puertas con una oferta variada de platos, lo cual constituye un alegrón para los que en ocasiones especiales optamos por salir de las nimiedades.

Desde que se puso en auge el Trabajo por Cuenta propia, un grupo importante de Paladares desarrollan iniciativas con el propósito de atraer clientela y si a esto le sumamos los establecimientos estatales, podemos afirmar que disponemos de un abanico de opciones gastronómicas aceptable.

Este centro, el de la Culinaria, va en ascenso porque carece aún de importantes recursos, lo cual no le permite asumir la cantidad de público que pudiera, pues en honor a la verdad, el lugar lo amerita y la preparación profesional de quienes laboran allí no permite dudas; sin embargo todavía no han podido solucionar la humedad en las paredes, pese a las reiteradas ocasiones en que han tenido que pintar. No obstante, ahora, nos parece afortunado aplicarle un tapiz, de manera que se observa un mejoramiento estético en el local.

Otro de los contratiempos de la sede culinaria está en los insumos, que resultan insuficientes. En este particular debe consignarse que los maestros de cocina optan por tener los mejores platos y cubiertos, pero también los enseres de cocina necesarios y útiles, al tiempo que los exactos porque no es prudente andarse con improvisaciones.

Atenta, además, contra el buen desempeño, la carencia de neveras para guardar mayormente cárnicos y tenerlos frescos a disposición del cliente; no obstante hacen algún que otro servicio, para ocasiones especiales, como es el caso de este próximo domingo, día de las madres.

Desde que abrieron la convocatoria, ayer, ya hay muchas personas interesadas en reservar allí y no será posible atenderlas a todas, lo cual es una pena; sin embargo esto será una manera de monitorear el desempeño de la sede Culinaria y entonces, con ese pequeño estudio de mercado, proyectarse para contiendas venideras.

Todos sabemos de las bondades que tiene ese mar enfrente, invitando a permanecer hasta bien tarde, en jornada de placer como merecen las ocasiones especiales.

Pero no será sólo la sazón de las comidas, que es buena indiscutiblemente, también está el trato afable que nos deparan allí, lo cual refuerza la complementariedad del servicio.

En suma, con la pujanza de la sede de la Asociación Culinaria, los demás centros de la gastronomía, particular y estatal, tendrán que emplearse a fondo para ganarse un espacio en la preferencia de un público que sale en masas cuando hay días tan especiales como el de Las Madres.

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Los ruidos y su vocación destructora

Los ruidos y su vocación destructora

Julián Puig Hernández.

Los intensos ruidos son preocupación de los expertos en la actualidad. En las grandes ciudades se genera tal dimensión de ruidos que pueden escucharse a lejanas distancias, como una gran industria por su mezcla de claxon, sirenas, motores de autos y altoparlantes. A kilómetros se siente el sonido de un monstruo que reposa sobre una mar de edificaciones de distinta naturaleza.

Los especialistas han determinado el grado de tolerancia de que es capaz de soportar el ser humano y advierten sobre las nefastas consecuencias que ocasionan los excesos.

En no pocas industrias, debido al intenso ruido a que es sometido el trabajador, se exige como medida de seguridad la implantación de orejeras a fin de minimizar los nefastos estragos que ocasiona al ser humano en el proceso productivo.

Pero en la calle no es así, existe un evidente irrespeto por parte de bicitaxistas, cocheros, conductores de autos y camiones, pero también por vecinos imprudentes, que amplifican música a cualquier tono y hora del día. Existen contravenciones para esos casos, pero no se aplican, al parecer, con todo el rigor necesario.

Resulta común escuchar música en sobre tono desde un portal, para implicar a todo un vecindario con un gusto impuesto, porque el que amplifica se cree con el mejor de los gozos y martiriza con ello a sus conciudadanos.

Pero lo más irracional del asunto es que quienes irradian ese desmesurado sonido no tienen ni idea de lo que hacen porque nadie les ha pedido esos excesos. Es su derecho disfrutar de la música que gusten, pero no es el de interferir en los gustos ajenos. Puede, incluso, encerrarse en su casa y amplificar luego a su preferencia, pero nunca debe invadir con imposiciones a los vecinos.

También están los audios rodantes, con música de todo tipo, subiendo y bajando la avenida de la libertad con la mayor naturalidad del mundo, sabiendo incluso que la ley no permite conducir con esa perturbación de fondo pues eso impide la plena atención en la vía, pero persisten en ello.

El ruido en exceso daña la salud de las personas, aumenta la presión arterial, perjudica al corazón y con ello acarrea un grupo importante de imperfecciones de carácter coronario.

Nadie tiene derecho a enfermar a otro, invalidándolo incluso para el resto de la vida. El ruido es un asunto que amerita mejor examen pues obviamente no es de música ordinaria. La buena música, en tonos desmesurados, se convierte en mala porque puede matar; pero lo que no queda claro es si el victimario es la música o la mano que apresura un amplificador.

  • Imagen tomada de consejosdeartemisa.files.wordpress.com

El filo terrible del hacha

El filo terrible del hacha

Por: Julián Puig Hernández.

Mucho preocupa por estos tiempos la sequía, ora porque el polvo penetra en la casa, se entrona en los muebles, ocupa las flores de la sala, invade el piso, satura nuestros pulmones; ora porque enmustia la floresta verde de nuestros campos, enjuta los frutos, minimiza los resultados de la cosecha, reseca la garganta de las fláccidas reses.

No llover, sobre todo en un clima tropical como el nuestro, vaticina que la economía sufrirá inconvenientes, porque el agua determina todo, aún cuando algunos derrochan la poca que tienen.

Desde hace demasiado tiempo no se hacen convocatorias para repoblar forestalmente, un trabajo agotador sin dudas, pero necesario por cuanto determina en los regímenes de lluvias, por el canto silencioso de nuestros bosques a las nubes grises, invitándolas a derramar su carga mágica, la que devuelve la vitalidad de los suelos, el verde intenso de los pastos.

Tal vez, más temprano que tarde, llueva en demasía y a la postre los resultados sean negativos, porque todo en exceso daña, pero pueden minimizarse los estragos si están prestos los sistemas de drenaje, esos que fabricó la madre natura y los construidos por el hombre, en su afán de no interferir a los primeros.

Andan por estos días las columnas de hormigas indicando que está cerca el momento. Los pronósticos nacionales dicen de nubes y chubascos en la zona norte oriental pero no se concretan todo lo uniforme que necesitamos. Aún no estamos desesperados, aunque sí preocupados.

De otras latitudes del país vienen productos que debieron cosecharse en el municipio y eso nos alegra, pero lo más éticamente correcto sería emanciparnos con nuestros propios esfuerzos. Dice un viejo proverbio campesino que es mejor dar que recibir y aunque recibir es humano, dar lo es más.

La sequía se extiende demasiado, pudiéramos decir. Sólo un hilo de agua queda en los sobrevivientes ríos y muy poca floresta protege sus márgenes. No murió esa floresta por la falta de agua, sino por la poca prudencia de quienes debieron protegerla mejor.

No llueve aún y tal vez la respuesta esté en el filo terrible del hacha.

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